sábado, 26 de febrero de 2011

Perdiguero (19 a 22 de agosto de 2010)

LA PECULIAR VISIÓN DE PALOMA

No sé cómo empezar, con un parte de lesiones, tal vez?
- ampolla tamaño melón en dedo gordo de pie izquierdo
- patitas de cordero con rodillar encebollado
- los famosos riñones al jerez (especialidad de la casa)
- cuelliroto por el lado derecho.....

 
Circo de Armeña

De verdad que no sé por dónde empezar, sólo sé que cierro los ojos y veo una inmensa pedrera tan larga como ancha y una vez que la remonto, otra y después otra....válgame! y luego lo mismo pero de bajada... batimos todos los records de lentitud, que digo batimos, rompimos! gracias a mi menda lerenda... qué penita me doy... con lo que yo he sido... Alfredo me dijo una muy bonita frase ayer.... que lo repiita, que lo repiita...

En plena pedrera

Bajando del Perdiguero

Y lo del alpinismo ligero, la oveja-cabra-vaca y demases lo dejo para mis compañeros de fatigas, es que hasta aquí puedo leer, os tengo que dejar.
Empieza a oscurecer en la larga bajada hasta el coche

Sin más y sin menos se despide esta joven promesa venida a menos, snif.


LA PARTICULAR VISIÓN DE MARISOL

Pues si que fue dura la ascensión al Perdiguero y larga, muy larga, pero tuvimos la gran suerte de que nos hiciese un tiempo estupendo, dándonos la oportunidad de disfrutar de unas estupendas vistas en una más que concurrida cumbre, parecía una romería y eso que muchos ya habían empezado a bajar, entre ellos los del montañismo ligero, que creo que volvieron a tiempo para desayunar...

Muy cerca ya de la cumbre del Perdiguero

Los tres en la cumbre (3.222 metros)

No se nos olvidan los tres zaragozanos con los que compartimos vivac, dos amigos de Huesca, que más bien perecían Jack Lemmon y Walter Matthau, cuando uno le dice al otro: 'pero que mal me comes'. Muy cachandos, traían una bota de vino que no dudaron en compartir, un abogado argentino que decía que eso no era para él y, por supuesto, nuestro gran pastor, con su tremendo rebaño de ovejas, cabras, ovejas-cabras, cabras-vacas, y otros animalillos, bueno y seguro que me dejo a alguien en el tintero.
Tramo final de la larga bajada, con el circo de Cregüeña enfrente

Dos días antes, andábamos buscando un sitio dónde dormir, aunque ya teníamos el plan prácticamente trazado de cómo y cuándo íbamos a subir al Perdiguero. Con la referencia del mapa nos dirigimos a aquellos municipios que disponían de ermita accesible, pero no logramos dar con una que nos pudiese cobijar en caso de lluvia, por lo que finalmente acabamos en el albergue del El Run, regentado por dos salmantinos que eran como el día y la noche.

Albergue de El Run

El mayor de los guardas nos contó que en sus tiempos mozos se pasaba el mes de diciembre haciendo travesía por Gredos con 50 kilos de mochila a cuestas, tremendo! y el más joven, dotado con el secreto de la eterna juventud, pues tenía 35 y le hacíamos como un chaval de veintitantos, y fue él el que nos disuadió de ascender por el valle de Estós, ya que era una vía muy larga, menos mal que le hicimos caso.

Llegando a la collada de Armeña, desde la que contemplamos la basa y el circo

Al día siguiente el plan era ir al Ibon de Armeña desde una pista que se accedía desde la localidad de Barbaruéns y después por la tarde dejar el coche en el puente de Lliterola y empezar a subir con mochilón a la Cabaña de Lliterola.

Subiendo desde el puente de Lliterola a la cabaña para hacer allí noche

Cuando sobre las seis y media llegamos al puente y empezamos a preparar la mochila, aunque con muy pocas ganas, subimos sin pensarlo a la cabaña. Nos precedían 3 chicos, y pensamos que todavía teníamos posibilidades para caber todos en ella, que según el del albergue tenía capacidad para 6 personas, pero
fue llegar y darnos cuenta que la cabaña era realmente el chiringuito del pastor, que venia ladera abajo con sus 2.000 ovejas, así que no nos quedó otra que hacer vivac, que tampoco nos importó pues hacía una noche espléndida. A la mañana siguiente comenzamos sobre las 7 y media nuestro gran recorrido por el Valle de Lliterola, amén Jesús.

Muy de mañanita iniciamos la subida y pasamos junto al Perdigueret

Querida Plo no te castigues tanto, que una mala pedrera la tiene cualquiera... seguro que en cuanto nos descuidemos nos darás mil vueltas a todos, ays y es que no puede ser, ese apasionado romance con Puyol te tiene obnubilada…

Mandándole un saludo al Puyol

Os prometo que mi sana intención era solo escribir unas líneas, pero al final me ha salido así, qué le vamos a hacer.

Ya en la bajada, hubo que ponerse los crampones para atravesar este corto nevero junto al Ibón Blanco de Lliterola


LA PERSONAL VISIÓN DE ALFREDO

Sobre el Perdiguero querría decir, emulando a Hillary cuando descendió del Everest, que "le hemos dado una buena paliza a ese bastardo", supongo que Paloma compartirá también la frase.
Nos hemos pasado al montañismo ligero, que es lo que se está imponiendo en estos tiempos que corren, hay que estar a la última, chavales. Hay que advertir que reciclarnos a nuestra edad y reconvertirnos al montañismo ligero no es fácil y nos exige un esfuerzo mayúsculo, pero lo estamos intentando.

Posando en la cumbre, con cara de circunstancias y el pico Lézat detrás

Aplicamos dos de las máximas del montañismo ligero:
- Aunque pasamos noche en la pleta de Lliterola, lo cual no es muy ortodoxo, subimos una tienda ultraligera (?).
- A poco de iniciar el sábado la subida al pico, Paloma hizo una parada para plantar un pino. Después de la operación, era pura ligereza, a la bajada otro gallo cantaría.

Una instantánea en la subida al Perdiguero

Fue muy curioso coincidir con el pastor en la cabaña de Lliterola, es de esos recuerdos que deja buen sabor de boca. Tenía unas ¡2.000 ovejas! Había pastoreado durante 36 años en el valle de Arán.

Los picos de Cabrioules justo detrás de mí

En la cumbre se veía todo. A nuestros pies el lago francés del Portillón, el pico de Gourgs Blancs con su glaciar colgado, el Spijeoles, el Lezat, el Pico Royo, los Cabrioules, el Maupas, el pico Boum, etc. A un lado el macizo de Maladeta-Aneto; al otro, el imponente Posets, el Bachimala, el macizo del Monte Perdido, La Munia, Néouvielle, Midi de Bigorre, etc.

Lago del Portillón desde la cumbre del Perdiguero

La bajada se nos hizo interminable y no hubo tiempo de disfrutar del spa de Benasque, todo lo contrario que los cabrones del montañismo ligero, cómo los odio, ojalá les salga una úlcera.

La cabaña de Lliterola en la bajada

A destacar que la víspera, el viernes, subimos desde Barbaruéns hasta la Basa de Armeña (sierra de Cotiella). La vista del circo de Armeña es excepcional. Aclarar que en Pirineos se llama "basa" al ibón (o lago) de poca profundidad o de aguas superficiales.

Basa y circo de Armeña

Conseguimos por fin que Paloma se interesara por las ermitas, pero ojo, siempre que sean románicas o mozárabes.

Ermita de la Virgen de Gracia en El Run


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